Rosácea

La rosácea es una afección cutánea frecuente que provoca enrojecimiento y vasos sanguíneos visibles en la cara. También puede ocasionar bultos pequeños y rojos llenos de pus. Estos signos y síntomas pueden brotar durante un período de semanas a meses y luego disminuir por un tiempo. La rosácea se puede confundir con el acné, una reacción alérgica u otros problemas de la piel.

La rosácea puede aparecer en cualquier persona. Sin embargo, afecta con mayor frecuencia a mujeres de mediana edad con piel blanca. Aunque no existe la cura para la rosácea, los tratamientos pueden controlar y reducir los signos y síntomas. Si tienes un enrojecimiento persistente en la cara, consulta con el médico para recibir un diagnóstico y tratamiento adecuado.

Los signos y síntomas de la rosácea pueden incluir los siguientes:

  1. Enrojecimiento facial. La rosácea habitualmente provoca el enrojecimiento persistente de la parte central del rostro. Los delgados vasos sanguíneos de la nariz y la mejilla a menudo se hinchan y se vuelven visibles.
  2. Protuberancias inflamadas y rojizas. Muchas personas que tienen rosácea también presentan granos en la cara que lucen como acné. Estas protuberancias a veces contienen pus. Puede que sientas la piel caliente y sensible.
  3. Problemas en los ojos. Alrededor de la mitad de las personas que tienen rosácea también sufren de ojo seco e irritado, y párpados inflamados y enrojecidos. En algunas personas, los síntomas de rosácea ocular preceden a los síntomas en la piel.
  4. Agrandamiento de la nariz (hipertrofia nasal). En raras ocasiones, la rosácea puede engrosar la piel de la nariz y hacer que esta tenga aspecto bulboso (rinofima). Esto es más frecuente en los hombres que en las mujeres.

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